Días negros.
Si todo es mentira, nada es eterno, todo es insulso y delgado.
Yo soy una astilla dentro de la vida, no reconozco en ella un lugar propio, seguro o pacifico. Vivo en amenaza continúa, de mí y de todo lo que me rodea y el problema es que no puedo pararlo, no se hacía dónde ir.
Es patética mi vida en estos días, me siento tan expuesto, tan vulnerable, supongo que eso es estar más vivo, empero es simplemente insoportable. Estoy parado sobre todo lo que ya no me interesa y que he perdido, donde mi alma es rugosa y acartonada, por mis descuidos y mis heridas; donde no hay fuerza ni motivación.
Son curiosos los ciclos del destino, su complejidad y su a temporalidad, cambiamos una y otra vez, esto en una década o en un par de horas.
Hoy me levante con el espíritu roto, sin fuerzas para componer nada, solo puedo escupir palabras, solo para eso tengo fuerzas. Todo me provoca náuseas, como si nada debiera estar donde está, solo las palabras, ellas son lo que veo y su consistencia es lo único que tengo para asirme hoy.
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