lunes, 28 de diciembre de 2009

UTOPIA

Fragmentos de un sueño utópico.

Hoy entre sueños vi tu mundo y una estela de colores brillantes colgaba de entre las ramas de los abetos…

-Bam Bam-

Desperté sobresaltado por el ruido de tu corazón latiendo con violencia, confundido levante la mirada hacia las voces que colgaban del viejo cedro marrón y te descubrí recostada sobre una hoja de bayas azules.

Me vi en tus ojos, pasivo sobre almas en capullo, tomaste una Baya del último racimo del árbol y me sonreíste tiernamente, agitaste tu cabello suavemente sobre el viento, y me lanzaste frutos como una niña.

Te veía reír entre las almas y yo reía contigo, tome mi arco y subí al cedro, tomé algunas hojas y las lancé al aire, jugaba con el viento que corría por mis dedos, y llamaba a aullidos a mis ancestros, alcanzé las almas con mis palmas y sentí sus voces correr por mi cuerpo.

Jubiloso sonreí ante el viento y ante ti y tus labios, levanté mi voz por sobre las montañas, más malto que los cielos cromados, sentí las canciones antiguas por sobre el mundo y agradecí por los espíritus que viven en mi.

Me observabas sobre las raíces y cantabas conmigo los sueños de tus ánimas, me observabas profundamente, como ancestral, como si el tiempo viviera en tus ojos.

-Te Siento- pronunciaste en lenguaje antiguo.

Y las banshees vocearon tu declaración. –Te siento- dije yo entre voces antiguas que narraban una historia de fe.

-Bum, Bum-

La sangre recorrió mis oídos, azorado me levanté y te vi sobre un lecho de lunas quemadas, corrí hacia ti y escuche tu llanto.

El cielo tornose muerto y las ninfas volaron sobre las grietas de las nubes, llevando consigo el último grito de tu hermoso corazón.

Y el viejo árbol lloraba su última lágrima sobre tus alas de ángel de viento, ángel de cielo, ángel cazador, ángel maestro.

-PUM.PUM- ¡CRASH! Se abrío el cielo en torrente negro sobre nosotros, ¡Splash, Bum! flotaron las profetizas sobre el ojo de tu tormenta.

La tierra crujía furiosa, como una sinfonía apocalíptica.

Bing, Bing.

Desperté por el susurro de las gotas en el cristal. Y solo encontré el frío gris del cielo quebrantado por el último suspiro de tu alma eterna.

Hoy te vi entre mis sueños, tu alma aún sonreía por nosotros.

Hoy te vi entre sueños y sentí el viento entre tus cabellos.

Hoy te vi entre sueños y llore mi condena.

Hoy despierto entre sueños y canto nuestras canciones y te aullo con fuerza.

Hoy te veo inmensa, oh gran ángel protector de la noche y te rindo tributo con mi sangre.

Hoy estaremos juntos brillando eternamente.

Hoy… ¡eternidad! Tómame entre tus sabias manos y llévame ante ella.

Hoy soy uno contigo y con el cielo.

Hoy –Te siento- mi preciosa, mi contraparte, mi reflejo, mi ángel.

Hoy te tomo en un abrazo interminable e infinito…

Hoy…

¡Mi hermosa Luna!

sábado, 26 de diciembre de 2009

El espejo (Un reflejo)

El Espejo. (Un reflejo)

Llegas, eclipsante, pérfida y sucia.

Llegas, burda y podrida.

Llegas, torpe y absurda.

Llegas y te excusas, llegas y me ruegas…

Y como es que puedo ahora entenderte. ¿Ah?

¿Cuando crees que el presente se olvide de nosotros? O crees que simplemente seguiremos tras los rastros del dolor que cuelgan sobre tus cabellos y los míos.

Llegas y te burlas de mi indulgente… ¿Acaso crees ser musa o fauno? Te pierdes entre mi y todos nosotros y nos desconoces uno a uno.

Voltea, anda vete y olvídame, vete y olvidanos, ¡Vete y olvídate! Cierra tus ojos y has nudo tu garganta, enmudece.

Vamos, escóndete entre los muros. ¿Te aterran mis gritos? O tal vez, si tal vez ¿¡Es acaso que no soportas verme!?

Huye, corre bastardo hijo de mis cristales, sucumbe ante la seducción barata y los “placeres” sociales, anda ¡Lárgate! Gatea remilgando reconocimiento.

Al final solo te queda volver.

Corres y te humillas.

Corres y sollozas.

¿Porque motivo es el llanto juicioso de tu putrefacto corazón? ¡Ja! ¿Es que no querías esto?

De que es que te lamentas ahora, ¿De miedo? ¿Frustración? ¿Incertidumbre? A que le temes, por quien tus huesos se doblan, ¡Si el tiempo no es nada y la eternidad es un instante!

¿Mortal dices? ¿Qué? Tu cuerpo, tu carne, tus visiones.

Mortal es creer que esto eres tú que nosotros solo estamos en sueños de cabaret y opio.

Mortal es soñar que solo existes tú y que las astillas que rellenan tu piel son salvas.

Vienes he imploras. Asquerosa tu figura que gatea sobre el fango.

Regurgitas los restos del cáncer que contrae tu cuerpo día con día y devastas todo cuanto bello había entre todos nosotros.

Te rindes ante la nada, ante lo efímero, ante la “cordura”. ¡Desaparece pues! Y contigo mis recuerdos ¡Húndete en el profundo frenesí! Entre llamas azules ¡Húndete! Y contigo mi pesar y mi agonía, y contigo yo y nosotros, estos reflejos borrosos piel y carne camuflaje inútil.

¡Sucumbamos pues! Ante el egoísmo y el confort.

Muramos ahora, ante el crudo manto, ante el sombrío manto urbano.