viernes, 25 de diciembre de 2009

Kissme Kissme Kissme.

Kissme Kissme Kissme.

-Susurros, aullidos-

Oculto entre sombras.

Acecha encantado.

Su presa lo ignora.

Sus ojos sigilan.

Sus ojos brillan.

¡El deseo aumenta!

La noche lo oculta, la excitación perturba.

¡En un rugido ataca!

Sobre las sabanas rojas, su victima despierta pero es tarde ya, Con fuerza delicada perfora sus muñecas sobre las sabanas, con cruel ternura mordisquea su cuello.

Gimoteos sutiles delatan el sufrimiento, la agonía placentera y demencial.

Caricias… una batalla eterna, mitológica.

La desesperación aumenta y sus dedos se hunden entre los hilos, los gritos se a crecentan y la victima es vencida lentamente, suavemente, la bestia golpea con fuerza sobre ella…

-Dolor- ¡No! ¡No!

Ternura, ansiedad, frustración, ¿¡Qué, que es!?

Susurros que me dominan, ardor que me arrebata, la necesidad obsesiva de seguir, y este asfixiante miedo que mendiga piedad.

Vesania por arrancarme la piel y sucumbir ante este sádico sádico…

BESO.

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