Reposando mis ideas, parto de la inconciencia a la conciencia, falacias de decadencia surcan mi cabeza, espesos los sentimientos, crudas las ideas, regordetas las miradas, y fuertes los olores…
Entre el tumulto general, las notas cruzan mis oídos y tu nombre con ellas, las palabras que marchan sobre mis folículos masajeando, jugueteando y cabalgando mientras me divulgan secretos, ideas, sentimientos, que desde ahora son dispuestos ante mi como cartas de poker, disueltos entre el aire de colores y sabores excepcionales, respiro y usurpo las verjas de los demás.
Las canciones llevan tu esencia, tu espíritu y el mío viven danzando entre las voces, las notas, de aquellos autores que a pesar de desconocernos escriben nuestra historia una y otra vez.
Me tiemblan las rodillas Mi voz que por momentos claudica, no sufre ni retrocede, espera paciente, vive, ríe y grita tu nombre disuelto entre las vivas voces de cientos de vidas, que al igual que yo sienten expectantes el amor en el aire.
Hoy estoy de ganas, ganas de caminar de cabeza, recorriendo con parcimonia somnolienta las calles de esta ciudad de barro y polvo.
Ganas de salir volando por la ventana de mi habitación hacía el vacío irreconocible de los ideales ajenos e impropios.
Ganas de escuchar la música fuerte, ese sonido estridente que exprime las fuerzas de mis tímpanos, haciéndolos zumbar con premura.
Ganas de escribir hasta que el lápiz se acabe y mi mano se agote, sin necesidad de escribir prosas o rimas o algún cuento presuntuoso como hay muchos, solo escribir palabras, ideas, sensaciones, sin cohesión o sintaxis solo… escribir.
Ganas de gritar hasta que mi garganta se desgaste y mis cuerdas bucales se rompan una a una como las de una guitarra que afinaron con descuido.
Ganas de rasgar el barniz de los muebles con mis uñas, romper el papel tapiz a mordidas.
Ganas de golpear el piso con los nudillos desnudos, esperando que la sangre que salga de ellos apacigüe mi incomplacencia.
Ganas de tomar al amor por las caderas y corromperme un poco sobre un lienzo blanco de algodón.
Ganas de tener ganas, de incoherencias, de vivencias, de risas y depresiones.
Ganas de correr desnudo por la ciudad libre.
Ganas de la indecencia, aparcar el pudor afuera y dejar correr los instintos.
Ganas de tener un árbol que escuche estos desvaríos, de hablar,gritar, cantar, devorarme a mi y a todos con las manos sucias, por las calles que recorrí de cabeza, esas calles de esta ciudad.
Llegaste sin avisos previos o señales que lo propusieran, con tenues desvaríos, intermitente tu realidad se desdobla en múltiples estaciones de estados y sensaciones. Vagando por las nubes y charlando con el pasto, somnolienta de demencia.
Yo lejano, escucho, espero, sueño, imagino, y dejando correr mi subconsciente vivo tus palabras en imágenes rápidas, borrosas pero no insignificantes.
Hoy mientras el amanecer se mostraba perezoso; tu recuerdo envolvió mi cabeza y una sonrisa valiente salió mostrando facciones de lo que siento, me hundo en luces de colores que bailan al compás de tu nombre, y danzan las letras y gritan mis ojos, mientras que los tuyos observan pacientemente el tumulto de mi cabeza, y se estremece mi cuerpo, huyendo de la “realidad” por las callejones de mi cabeza. Tu silueta juguetea entre los muros de mi refugio, y de las estrellas surgen destellos que deslumbran mi ingenuidad.
Me esfumo, y en el suelo mis pasos se escuchan, y en el cielo mi voz ensordece a las aves, la brisa gira y gira. Tu imagen se dibuja en la lluvia y tu voz es en el repicar de las gotas que caen en mi habitación.
TÙ. Y con el repicar de la lluvia admiro tu figura acentuada entre el fulgor de la luna, tus ojos refulgen por el brillo de los faroles, tus formas danzan ante mis ojos crispando mi serenidad y atacando a mis instintos.
Tú etérea te dibujas ante mí como una visión magnificada del ser, tan única y tan hermosa, jugueteas ingenua con mi mirada y me seduces con tu sonrisa que opaca el resplandor del más fino diamante.
Divina vuelas sobre mis fantasías y deseos, yo te reverencio con fervor y te rindo culto: Musa perfecta de la sensualidad y la ternura, desgarras mi cordura incitándome al deseo y la lujuria.
Tu cabello danza en tu espalda llamándome tras de ti, Tu piel echa de cúmulos y cirros resplandece cegadora, tus ojos estelas brillantes del cielo lejano.
Amores, amores fugaces como estrellas, amores pasionales de fuego y magma, amores perdidos, amores que recorren las callejuelas gritando adoloridos por las llagas que los atacan.
Pasiones, pasiones obsesivas y de juguete, pasiones de necios y de ingenuos, pasiones de sabores y colores, pasiones primitivas como la tierra y sucias como el lodo.
Dolores, dolores que aquejan, dolores que turban y disgustan, dolores que queman como mil soles abrazadores de verano y dolores que enaltecen el quebrantado espíritu, el febril espíritu de nuestras vagas existencias. Ya su vez el fuego que recorre los cuerpos temblorosos, alaridos que inundan el cielo de tonos rosados, cuerpos que se desvanecen indelebles entre las motas de polvo.
Hoy entre sueños vi tu mundo y una estela de colores brillantes colgaba de entre las ramas de los abetos…
-Bam Bam-
Desperté sobresaltado por el ruido de tu corazón latiendo con violencia, confundido levante la mirada hacia las voces que colgaban del viejo cedro marrón y te descubrí recostada sobre una hoja de bayas azules.
Me vi en tus ojos, pasivo sobre almas en capullo, tomaste una Baya del último racimo del árbol y me sonreíste tiernamente, agitaste tu cabello suavemente sobre el viento, y me lanzaste frutos como una niña.
Te veía reír entre las almas y yo reía contigo, tome mi arco y subí al cedro, tomé algunas hojas y las lancé al aire, jugaba con el viento que corría por mis dedos, y llamaba a aullidos a mis ancestros, alcanzé las almas con mis palmas y sentí sus voces correr por mi cuerpo.
Jubiloso sonreí ante el viento y ante ti y tus labios, levanté mi voz por sobre las montañas, más malto que los cielos cromados, sentí las canciones antiguas por sobre el mundo y agradecí por los espíritus que viven en mi.
Me observabas sobre las raíces y cantabas conmigo los sueños de tus ánimas, me observabas profundamente, como ancestral, como si el tiempo viviera en tus ojos.
-Te Siento-pronunciaste en lenguaje antiguo.
Y las banshees vocearon tu declaración.–Te siento- dije yo entre voces antiguas que narraban una historia de fe.
-Bum, Bum-
La sangre recorrió mis oídos, azorado me levanté y te vi sobre un lecho de lunas quemadas, corrí hacia ti y escuche tu llanto.
El cielo tornosemuerto y las ninfas volaron sobre las grietas de las nubes, llevando consigo el último grito de tu hermoso corazón.
Y el viejo árbol lloraba su última lágrima sobre tus alas de ángel de viento, ángel de cielo, ángel cazador, ángel maestro.
-PUM.PUM- ¡CRASH! Se abrío el cielo en torrente negro sobre nosotros, ¡Splash, Bum! flotaron las profetizas sobre el ojo de tu tormenta.
La tierra crujía furiosa, como una sinfonía apocalíptica.
Bing, Bing.
Desperté por el susurro de las gotas en el cristal. Y solo encontré el frío gris del cielo quebrantado por el último suspiro de tu alma eterna.
Hoy te vi entre mis sueños,tu alma aún sonreía por nosotros.
Hoy te vi entre sueños y sentí el viento entre tus cabellos.
Hoy te vi entre sueños y llore mi condena.
Hoy despierto entre sueños y canto nuestras canciones y te aullo con fuerza.
Hoy te veo inmensa, oh gran ángel protector de la noche y te rindo tributo con mi sangre.
Hoy estaremos juntos brillando eternamente.
Hoy… ¡eternidad! Tómame entre tus sabias manos y llévame ante ella.
Hoy soy uno contigo y con el cielo.
Hoy –Te siento- mi preciosa, mi contraparte, mi reflejo, mi ángel.